Tres formas de convertir un temario en algo que se explora en vez de sufrirse: un mapa que se recorre a pie, un generador de huecos que aprieta a medida que dominas el texto, y un lector que te recuerda cuándo toca volver a cada párrafo. Todo vive en tu navegador; nada sale de aquí.
Cada concepto es un hito con su propio dibujo a lo largo de una ruta. Se avanza en orden, se repasa cuando toca y el olvido se ve como niebla sobre el mapa, no como un número. Pega tu temario en líneas de pregunta · respuesta y el territorio se genera solo.
Entrar al senderoPegas un artículo y un análisis léxico local detecta sus términos más distintivos. Se reparten en cuatro niveles: primero unos pocos huecos evidentes, al final casi todo el texto por recordar. Se sube de nivel superando el 80% de aciertos.
Entrar al generadorSubes un PDF o pegas un tema y se divide en fragmentos. Marcas solo los que quieres seguir y dices cuánto los dominas; el resto del documento permanece intacto y en su orden. A partir de ahí, cada fragmento tiene su propia fecha de relectura. Exporta una hoja de cálculo lista para Google Sheets, con recordatorios diarios por correo que puedes valorar desde el propio email.
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